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Entomología agrícola: Cherme o pulgón de abeto gallígena

Entomología agrícola: Cherme o pulgón de abeto gallígena



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Clasificación y plantas hospederas

Clase: insectos
Orden: Rincoti
Suborden: Homoptera
Familia: Adelgidi
Género: Chermes (Sacchiphantes)
Especie: C. viridis - C. abietis

Referencia bibliográfica:
Fitopatología, entomología agrícola y biología aplicada.” – M.Ferrari, E.Marcon, A.Menta; Escuela edagricole - spa RCS Libri

Plantas hospederas: Abeto, Alerce.

Identificación y daño

Chermes viridis es un pulgón bastante común; lleva a cabo un ciclo dioico que tiene a Abeto como su invitado principal y a Alerce como su invitado secundario. La especie gemela Chermes abietis es prácticamente monoica (anolocíclica) en picea.
En el abeto, el daño está determinado por las picaduras causadas en los brotes por las ninfas de invernada. Las yemas afectadas originan una yema anómala con una agalla típica en forma de piña en la parte basal; En el ápice, el brote puede evolucionar en una rama débil que pronto se degenera y se seca (durante el verano), especialmente si la superficie es grande y afecta toda la circunferencia del brote. Estas agallas, que son de color verde recién formado, contienen las etapas juveniles, producidas por las formas de invernada, que maduran dentro de ellas; en julio-agosto, las agallas se abren para liberar, generalmente, las formas aladas que migran al huésped secundario. Las agallas abandonadas se necrosan, se vuelven marrones y con ellas secan el brote. En otros casos, el brote no se seca, pero produce una ramita débil. El mayor daño en el abeto está determinado por estas desecaciones, también dentro del follaje, que se vacía y conduce a un deterioro inevitable, progresivo e irreversible de las plantas afectadas. En el alerce, las infestaciones son muy evidentes porque los pulgones producen un mechón ceroso, blanquecino y de aspecto esponjoso en las hojas. El daño se debe a las picaduras tróficas que causan clorosis y a la desecación de las agujas, además hay daños estéticos y fisiológicos indirectos (asfixia, quemaduras, fumigantes) causados ​​por las ceras y la melaza que manchan las hojas. La especie hermana Chermes abietis L también es muy frecuente; Es una especie anolocíclica en abeto con daños similares y a menudo más graves que el anterior.

Ciclo biologico

El ciclo biológico de estos pulgones es complejo tanto porque puede ser completo (holociclo) entre alerce y abeto, como porque el pulgón puede permanecer en uno o en el otro huésped, produciendo anolocículos y paraciclos; En estos casos, el pulgón se vuelve temporal o permanentemente monoico. El ciclo completo es bienal y tiene lugar en ambos anfitriones (Chermes viridis).
El Cherme pasa el invierno, en el abeto, como un neanida protegido por una secreción cerosa de color blanco grisáceo, en la base de los brotes. En la primavera, en abril, los neanidos de invernada maduran, se ponen, causando la formación de las agallas típicas de la piña.
En estas agallas evolucionan las nuevas etapas juveniles derivadas de las formas de invernada; en verano, las formas migratorias aladas salen de las agallas y van al alerce.
En el alerce, las ninfas que pasan el invierno son puestas y reformadas. En la primavera siguiente hay varias generaciones en el alerce; posteriormente, al final del verano del segundo año, C. viridis se muda al abeto donde yacen las hembras, originando las ninfas de invierno que comienzan el ciclo nuevamente. En algunos casos, las hembras no migrantes salen de las agallas de los abetos y permanecen en los abetos y en las que yacen, originando las ninfas de invernada que permanecen en el abeto, cerrando el ciclo en el mismo año. En otros casos, en el segundo año, al final del verano en el Alerce, en lugar de aparecer hembras aladas que regresan al abeto, hay hembras de atter que realizan un anolociclo o paraciclo restante en los alerces (Chermes viridis). La especie Chermes abietis, por otro lado, realiza anolocículos solo en abeto donde es aún más dañino que las especies anteriores.

Abeto típico de la agalla del áfido de Gallen - Chermes viridis (foto J. Horak www.biolib.cz)

Lucha

La lucha contra Chermes es química.
Este fitófago en ciertas condiciones es muy dañino, por lo tanto, en el vivero o en otras situaciones de cultivo (árboles de Navidad, etc.) y en los jardines, en presencia de fuertes infestaciones, la intervención química puede justificarse. En el abeto, las intervenciones se llevan a cabo al final del invierno (marzo), contra las formas de invernada; Los tratamientos pueden ser 2 o 3.
Los productos que se utilizarán son piretroides, aficionados específicos o fosfóricos activados por aceites blancos. Los tratamientos que se llevan a cabo a partir de mediados de marzo tienen una frecuencia de 10 a 15 días. Además, incluso en verano, cuando las agallas se abren cuando se producen formas de migrantes, puede ser aconsejable la intervención química para reducir el potencial de infestación. Los tratamientos de primavera (segundo año) se llevan a cabo en el alerce cuando se notan los mechones cerosos y blanquecinos en las agujas. Los tratamientos deben repetirse a intervalos cercanos utilizando piretroides o aficionados específicos.


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